El milagro de Francisco que enriqueció al tío de Glas

Un informe de Contraloría determina que Ricardo Rivera se benefició de un contrato en las misas del Papa, de los que no hay constancia de su cumplimiento. ¡Milagro!

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Mientras el país se rezaba un rosario, juraba no volver a tomar y era feliz por la venida del papa Francisco, habían otros que veían en esa oportunidad, su gran negocio. Y como no podía ser de otra manera, el tío de Jorge Glas era el fariseo que le sacó partida a la fe de los ecuatorianos. 

Un informe con responsabilidad penal de la Contraloría (DNA4-0027-2018) y que reposa en manos de Fiscalía, determina que el tío de Glas, Ricardo Rivera, con su empresa Televisión Satelital, cobró a la Secretaría de Comunicación 89.600 dólares (es decir, a todos nosotros) por brindar el servicio de transmisión móvil de las misas del Santo Padre en el parque Bicentenario de Quito y en el Santuario de El Quinche, también en la capital. 

Según Contraloría, Galo Pacheco, el subsecretario de Medios Institucionales (subalterno de nuestro pana Fernando Alvarado), pidió que se autorice la contratación y pago del tío de Glas. Argumentaron que no había tiempo para esas pendejadas de concursos y transparencias por las urgencia del evento. Sí, así como que el Papa hubiese venido sin avisar. Milagro, apareció. 

Hay informes de la Secretaría de Comunicación que dicen que todo fue pepa, pero Contraloría no encuentra ningún documento que evidencie que el tío de Glas haya dado el servicio. Lo que sí hay constancia es que cobró el billete, claro, ni que fuera gil. Amén.