La buena suerte de Xavier Cazar

El esposo de la Secretaria Jurídica de la Presidencia Johanna Pesántez está en una racha de contratación pública.

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Sin conflicto de intereses. El abogado Xavier Cazar mantiene la buena racha en la contratación pública que inició cuando su esposa Johanna Pesántez pasó a ser la Secretaria Jurídica de la Presidencia. Tras firmar un contrato por $ 160 mil con PetroEcuador (publicado antes por la Posta), uno de medio millón de dólares con la Superintendencia de Bancos (publicado por Martín Pallares en 4Pelagatos), el abogado guayaquileño está ahora muy cerca de lograr las siete cifras como pago como defensor del Ministerio de Defensa. 

El trágico caso de los Druvhs, los helicópteros chatarra que el correísmo compró por $ 45 millones y cuyo contrato terminó Ecuador tras la caída de cuatro de las siete naves (con un saldo de cuatro muertes), llevó al Estado a las Cortes. La empresa pública de India, HAL, que fabricó y vendió los Druvhs de la muerte, demandó al Ecuador en 2016, tras la terminación contractual. El ministerio de Defensa estaba metido en la colada, así que contrató a un abogado externo para defenderse de la demanda. Tras dos años de trabajo, el abogado logró que Defensa fuera exonerado de obligaciones. Y el ministerio se volcó a una contrademanda, al contraataque. La incompetencia de su departamento jurídico interno lo llevó a perder el caso. Y el departamento jurídico recomendó contratar nuevamente a un abogado externo: porque los suyos “no tienen experiencia litigando en Corte Nacional de Justicia”, que es donde debía presentarse el recurso que quedaba, la casación.

Al concurso se presentaron dos abogados con ofertas: Xavier Cazar, el esposo de la secretaria Johanna Pesántez, y María del Carmen Jácome, otrora subordinada de Johanna Pesántez cuando ésta fue Ministra de Justicia y la nombró su subsecretaria. Así las cosas: el marido o su exsubordinada. 

Ganó Cazar.

El contrato se firmó por $ 55 mil, un monto que para algunos abogados resulta “una cifra grosera”, pues se trata de una casación. “Es el paso final. Ya todo el trabajo está hecho”. ¿Qué culpa tiene Cazar de que Defensa quiera pagar mejor? Ninguna. El departamento jurídico de Defensa, entonces en manos de Patricio Zambrano, justificó: “es un caso complejo con más de 10 mil fojas”. 

Además del pago de honorarios, el contrato establece en una de sus cláusulas el pago del 2%  al abogado por el monto al que el Estado se haga acreedor tras la sentencia, si ésta es favorable en la Corte Nacional de Justicia. Las fuentes relacionadas con el proceso aseguran que en juego están más de $ 50 millones de dólares, el 2 % se eleva sobre las siete cifras. Es normal que los abogados cobren porcentajes como comisión en casos como estos. Lo que sorprende a algunos de los vinculados al proceso es que el pago se ofrezca nada más conseguida una sentencia y contra la recuperación del dinero por parte del Estado. 

Después de todo, aunque se obligue a HAL a pagar al Estado, la compañía india no tiene representación ni bienes ni propiedades ni acciones en Ecuador. 

Así que el único que de verdad tiene garantizado su dinero, en realidad, es el abogado Cazar. 

Qué buena racha, ¿no?