Tres jueces detenidos por liberar al narco

La Fiscalía General ejemplifica en un operativo especial el mensaje del Estado de Derecho a la Justicia: o están contra los narcos o están con ellos.

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Tres jueces convertidos en detenidos. Marco Vinicio Jirón Coronel, Carlos Miguel Pinto Torres y Luis Alfredo Muga Torres conforman el tribunal de lo Laboral de la Corte del Guayas que intentaron, vía sentencia, ponerle límite al brazo de la Justicia. Hoy han sido detenidos, según fuentes policiales y judiciales han confirmado a la Posta.

El viernes último, mientras el país lloraba la muerte de Paúl Rivas, Javier Ortega y Efraín Segarra, el equipo periodístico de El Comercio asesinado por los narcoterroristas comandados por alias Guacho, el Tribunal aprovechaba la atención desviada del país para abrir un proceso calificado por la Judicatura como “contrario a derecho”, en documentos obtenidos por la Posta, en base a los cuales se dispuso la noche de este martes la suspesión del Tribunal y medidas cautelares para frenar la decisión judicial. 

¿Qué habían decidido? No poca cosa: liberar a Julia Mero, la esposa de alias Gerald, el narcotraficante extraditado a Estados Unidos el año pasado bajo acusaciones de ser el “Pablo Escobar ecuatoriano”. Gerald, un narco que pasó de peón a jefe, es considerado por fuentes de Inteligencia como un superior de alias Guacho en su nexo con los carteles de la droga mexicanos Jalisco Nueva Generación y Sinaloa. 

La decisión, atribuída por Judicatura a “decisiones irregulares” del Tribunal, concedió un habeas corpus en favor de la esposa de Gerald, Julia Mero, acusada por los investigadores de ser parte del esque de narcotráfico de su esposo. Julia, fue detenida con 17 millones de dólares en su poder y condenada a 28 meses de prisión antes de que este viernes fuera liberada. 

La Policía, notificada de la actuación judicial irregular le siguió los pasos desde su salida de la cárcel, y fue recapturada esta mañana en Manabí, tras anunciarse la suspensión de la medida que la dejó libre de la cárcel de mujeres de Guayaquil. Se trata de la misma prisión donde, al día siguiente  del secuestro de nuestros colegas asesinados, mataron a la directora Glavis Moreno. Los médicos forenses encontraron ocho balas en su cuerpo y la teroría policial se inclinó sin detalles: “fue asesinada por haber tenido rencillas con la esposa presa de un criminal”. Hoy la Fiscalía sospecha que ese criminal y esa esposa son: alias Gerald y Julia, la recientemente recapturada. 

El mensaje de la Fiscalía General y el Consejo de la Judicatura recoge una línea generalizada en el poder: la Justicia es clave para enfrentar al narco. Pero si no lo enfrentan, están con él. 

En medio de todo esto se lleva adelante la decisión de crear salas especializadas para juzgar casos de terrorismo, financiación del terrorismo y narcotráfico; mientras el país intenta la opción militar conjunta para capturar a alias Guacho.