Correa ya está malito

Luis Eduardo Vivanco hace una revisión medio científica del estado de la memoria del expresidente Rafael Correa y llega a escalofriantes conclusiones. Pobre, la demencia senil precoz es terrible.

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El expresidente Rafael Correa tiene una vejez del san flautas que tras arremeter contra su cabellera y dejarle un islote poco estético, ahora enfila su despiadada artillería hacia su memoria. 

Con mucha pena he empezado a ver que producto de un Alzheimer brutal, olvida contratos petroleros, desconoce a cercanos funcionarios y habla de un pasado muy lejano o irreal. Qué triste panorama. 

Sí, dice que no recuerda el campo Singue, por el que la Contraloría quiere que se lo investigue y, entendemos, que se lo mande a acompañar a Jorge Glas, de quien Correa tiene maravillosas memorias. 

Es que de Glas parece que nunca se olvida. Cuando le preguntan cualquier cosa responde “liberen a Glas”. Le preguntan si quiere huevos revueltos y él responde “liberen a Glas”. Esto evidencia un trastorno obsesivo compulsivo producido, supongo, por el apresurado advenimiento de su locura senil.  

Documentos oficiales demuestran que, pese a que Correa dice que no tiene la menor idea de ese campo y de esa jugarreta que benefició a las pretroleras en más de cinco millones de dólares, el señor sí conocía el tema. 

Así se ha olvidado de que dijo que Carlos Pólit era un gran contralor o que vociferaba que Odebrecht era víctima de los medios cuando los periodistas ya advertían la samba en la que andaban con los amiguiños del correísmo. 

Y tal como quienes ya han perdido la capacidad de controlar su memoria, ha empezado a hablar de un pasado irreal. Maldito Alzheimer, qué enfermedad más triste. Habla de que en su Gobierno la corrupción era un elemento marginal de la acción pública, que la patria se iluminaba gracias a su divina presencia. Creo que pronto lo veremos en el metro de Bruselas, maloliente, con un cartel advirtiendo el fin del mundo. Ese apocalipsis será, sin lugar a dudas, culpa de los Isaías y la única escapatoria para la salvación mundial será obviamente que liberen a Glas.