Premio a la incompetencia

Alianza PAIS no se cansa de fallar. De fallarnos. Inmunes ya a la vergüenza y la dignidad, han decidido posesionar a Patricio Rivera como Superintendente de Economia Popular y Solidaria

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Alianza PAIS no se cansa de fallar. De fallarnos. Inmunes ya a la vergüenza y la dignidad, han decidido posesionar a Patricio Rivera como Superintendente de Economia Popular y Solidaria. No es un cargo importante, es cierto. Pero a Rivera, a estas alturas, no deberían quedarle espacios ni en el banco de los juegos familiares de Monopoly.

Rivera es un incompetente mayúsculo. Un funcionario fracasado que impulsó una ley fracasada en su fugaz paso por el morenismo; un obediente y servil ejecutor de la política económica que quebró al país y lo endeudó a niveles groseros, criminales, durante el correísmo; un don nadie con cargos pomposos, dedicado durante los últimos años a joder a las empresas que contribuyeron a la economía que él se encargó de echar abajo; un corbarde, incapaz de enfrentar sus errores y responsabilidades civiles y administrativas determinadas por Contraloría, sin fuero de Corte. 

Por eso, hasta hace muy pocos días, aun sus compañeros de b ancada lo consideraban “impresentable”. Por eso, hasta hace muy pocos días, su ratificación en un cargo que menospreció porque –dijo a fuentes empresariales “no estaba a su nivel”- era una vergüenza imposible de asumirse. Por eso, resultaba más lógico verlo rondar los aeropuertos que el Pleno de la Asamblea Nacional. 

Pero PAIS ha preferido la vergüenza, la desidia, el me vale por los dineros públicos. Juntos –los buenos y los malos; los muchos y los pocos- han votado a favor de Rivera y sus glosas y su irresponsabilidad. PAIS ha preferido premiar la incompetencia. PAIS ha entregado la tarjeta del arca comunal: ‘salga de la cárcel, gratis’. PAIS ha caído seducido ante una persona mágica. Porque hay que reconocer la magia de Rivera: nunca antes tanta ineptitud había cabido en un metro cincuenta de estatura.